
Durante el pasado Gran Premio de Canadá, por fin pudimos ver una carrera en la que los neumáticos jugaban un papel fundamental en la táctica de cada piloto y cada escudería. Hasta ahora, la poca diferencia entre compuestos que presentaba Bridgestone en cada gran premio hacía que diera, casi, igual que un piloto montara la especificación prime o la option.
En el Gilles Villeneuve de Montreal, las cosas pintaron muy distintas. El mejor ejemplo lo dio Red Bull. La escudería anglo-austriaca tenía problemas con unos neumáticos blandos que le duraban menos de diez vueltas. Una variable nueva a tener en cuenta. Quizás por ello, en Japón se han dado cuenta de que más diferencia va a equivaler a más interés en la pista y por ello Bridgestone va a aplicar una política más agresiva en sus elecciones de neumáticos para cada gran premio.















