
Tras tres años celebrando el Gran Premio de Euopa, parece que la Comunitat Valenciana ha dicho basta y no quiere seguir “palmando” dinero. La rentabilidad del Gran Premio de Europa y del Valencia Urban Circuit está en entredicho. Las cuentas no salen. Entre el gasto del canón que hay que pagar a la FOM, 18 millones de euros, y la organización, los gastos ascienden hasta los 30 millones anuales.
Sin poder meter dinero en la caja por los derechos de televisión o por la publicidad del circuito, los ingresos se reducen a la taquilla, unos 10 millones de euros. Sumamos y restamos, y nos salen 20 millones de perdidas cada año. Valmor, la empresa privada que se iba a encargar de la gestión del gran premio, acumula ya 25 millones de deuda. Suma y sigue.













