Se veía venir que lo del sábado no iba a quedar así. Ver que un equipo se decante tan claramente por uno de sus pilotos dándole el alerón de su compañero para que pueda tener una decima más en el primer sector. El gesto del equipo Red Bull hacia el australiano se puede decir que no fue lo más decoroso por mucho que Vettel este por delante de él y eso es algo que ha molestado y mucho a Mark Webber.
El australiano suele ser un piloto querido por todos en el paddock pero que no se suele guardar lo que piensa. Por ello, ayer tras la carrera, Webber declaró que si llega a saber hace un par de meses que la situación iba a ser así no hubiera firmado su renovación con la escudería. Aun así la mejor forma de devolverles la jugarreta fue ganar ayer en el GP de Silverstone.












