El Gran Premio de Gran Bretaña del pasado año tuvo en el agua a su principal protagonista. El agua inundó el circuito e hizo que la conducción fuera más compleja de lo normal. Buena prueba de ello puede dar Felipe Massa y sus seis trompos que le hicieron terminar la carrera en última posición.
Por delante, Heikki Kovalainen, salía de la pole, la primera de su carrera, pero las pequeñas salidas de pista le impidieron luchar por el podio. Todo lo contrario que su compañero Lewis Hamilton. El británico venció sobreponiéndose a las malas condiciones, y con lección de estrategia de su equipo ante Ferrari.














