
Si hay un piloto que recuerda la edición 2008 del Gran Premio de Hungría de forma especial, ese no es otro que Heikki Kovalainen. El finés lograba su primera victoria en la Fórmula 1 tras una temporada y media en el Mundial y 28 carreras disputadas.
La victoria del finés también era el tercer triunfo consecutivo de McLaren Mercedes. Aunque en la victoria de Kovalainen la suerte jugó un papel fundamental. A falta de tres vueltas para el final, Felipe Massa rompía el motor cuando era líder, dejando en bandeja de plata la victoria para el finés.















