
Si Jenson Button salió victorioso de la clasificación de ayer, a la hora de hablar de perdedores no podemos fijarnos más que en Lewis Hamilton. El británico cometió un grave error en la Q1 que le mandó directamente a las últimas posiciones de la parrilla. Aunque el destino, en forma de cambio de caja de cambios, le tenía preparado un último puesto.
Hamilton reconocía su error en la tarde de ayer:
He cometido un error. Simplemente he frenado demasiado tarde. Es mala suerte, pero estas cosas pasan. No ha sido un buen día, a pesar de que había ido bien todo el fin de semana y tenía la posibilidad de estar en primera fila














