
Tercera prueba del campeonato de GT japonés, la Fuji GT 500km, marcado hasta ahora por el dominio del nuevo Nissan GT-R. Eso sí, las dos victorias seguidas del GT-R Xanavi de Benoit Treluyer y Satoshi Motoyama iban a tener consecuencias en forma de lastre. Y pronto se pudo ver que ese peso extra, 55 kilos nada menos, iba a tener una vital importancia en la prueba disputada en Fuji.
Hasta la décima tercera posición había que bajar para poder ver a los líderes. Tampoco corrían mejor suerte el resto de GT-R, ya que el mejor de todos ellos solo podía ser décimo. La pole era para el Takata Dome NSX de Ryo Michigami y Takashi Kogure, posición de privilegio que conseguían mantener hasta el primer cambio de pilotos, cuando el Zent Cerumo SC430 de Yuji Tachikawa y Richard Lyons, segundos en la clasificatoria, se hacían con el liderato.







