He embargado este post hasta las 3 de la mañana, hora aproximada en que habrá terminado la retransmisión en Teledeporte, en falso directo, de la última cita de la NASCAR Sprint Cup en el oval de Homestead en Miami, la Ford 400. El resumen es sencillo, victoria de Carl Edwards, el más fuerte durante toda la carrera y lo que es más importante, título, quinto consecutivo de Jimmie Johnson. El primer piloto que lo consigue y ahora mismo, el de El Cajón, supera en títulos a su compañero Jeff Gordon y se queda a dos campeonatos de los dos pilotos más grandes de la historia de la NASCAR, Richard Petty y Dale Earnhardt.
La carrera no tuvo demasiada historia, eso sí, tensión a raudales. El líder hasta ayer, Denny Hamlin se tocaba en las primeras vueltas con Greg Biffle y dañaba el splitter de su Toyota Camry. A partir de ahí tocaba remar y mucho y a pesar de que en algún momento se puso líder momentáneo del campeonato, en ningún momento se le vio con posibilidades reales. Y eso que el buen trabajo de sus equipo en boxes le dio aire casi en cada entrada a pits.







