
A este francés nadie le recordará por ser el más espectacular, ni por su agresividad, ni por ser el más rápido, pero si le recordaremos por sus tres victorias consecutivas (94-95-96) en el Rally Raid más conocido del mundo a los mandos de un Citröen ZX Raid.
Pierre Lartigue era el claro ejemplo de la experiencia, la veteranía y la madurez en un Raid que castiga a los más atrevidos sin ningún tipo de compasión. Sabía mejor que nadie que el camino a la gloria las tierras africanas está cargado de trampas, que no hay que pelearse con ellas y que la regularidad se premia con la victoria. Un claro ejemplo del sobrenombre que se había ganado: el Zorro del Desierto.






