
Tom Kristensen ya había entrado en la historia de Le Mans hace tres años. En 2005 certificaba su séptima victoria en las 24 horas de Le Mans, rompiendo el empate que hasta ese momento mantenía con otro ilustre, Jackie Ickx. El belga era hasta ese momento Mr. Le Mans, por meritos propios. Hablar de Le Mans era hablar de él. Pero en ese año todo cambió. Y a pesar de que la presencia del danés en Le Mans comenzó gracias al destino.
El accidente de uno de los pilotos del Porsche WSC95 de Joest, Davy Jones, le permitió entrar en la formación que posteriormente se hiciera con la victoria. El WSC95 era un sport prototipo, desarrollado por TWR y derivado de los Jaguar XJR, camuflado gracias a unas normas algo más permisivas que las actuales.






