El milagro de la Inmaculada Conducción
No es algo nuevo, pero sigue siendo igual o más cargante que siempre. Hablo de la obsesión de entornos, jefes de prensa y periodistas por vender talentos naturales, de estos que te sacan vueltas rápidas a las primeras de cambio, sin conocer circuito, ni equipo, ni categoría, ni monoplaza… ¡ni lo que es un coche, si por ellos fuera! ¿No creéis que nos toman por tontos?
Como en todo, hay clases y clases. Están aquellos para quienes el mero hecho de montarse en un coche ya es un logro, y por ello...

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