Bonita carrera y duelo el que se vió el pasado fin de semana en el diminuto óvalo de Bristol Motor Speedway, carrera nocturna y paraíso de los toques de chapa en la NASCAR. Un óvalo que te hacen pensar que los stockcars a veces sí estás más agusto en un circuito mixto… ¡pero no dan tanto espectáculo! La victoria final fue para Kyle Busch en un duro duelo con su propio hermano Kurt Busch, que casi les lleva a terminar contra el muro y posteriormente en duro placaje a Mark Martin, segundo finalmente.
Una carrera también memorable, pues se homenajeaba a Mark Martin que disputaba su carrera número 1000 (no, no se me ha escapado ningún cero). Pronto empezaron los incidentes empezando en la segunda vuelta por un trompo que aprovecharon Scott Speed y Greg Biffle para ponerse en cabeza. Pero los Busch Brothers y el homenajeado Mark Martin llegaban fuertes a Bristol, y terminarían poniendo las cosas en su sitio.






