
La carrera de ayer en el trazado Bugatti de Le Mans ha estado marcada de principio a fin por la climatología. La lluvia, que caía intermitentemente, ha hecho que se pasara de una situación con Paul Di Resta fuera de los puntos y Timo Scheider segundo, algo que dejaba el título decidido en favor del piloto de Audi a otra muy distinta.
Cuando muchos coches comenzaban a realizar su segunda y última parada en boxes la lluvia ha aparecido de nuevo. Los pilotos Audi en cabeza han decidido mantener los neumáticos lisos mientras que Paul Di Resta se decantaba por los neumáticos de agua. La lluvia no paraba por lo que los pilotos Audi tenían que volver a parar arruinando sus opciones. Esas tres vueltas con los neumáticos adecuados permitian al escocés ascender hasta la segunda plaza, sólo por detrás de Ekström que a duras penas mantenía la posición de cabeza. Por su parte la cosas no le iban tan bien a Scheider que caía hasta en la clasificación, siendo incapaz de sobrepasar a Schneider en las últimas vueltas.












