
A una competición tan igualada con luchas tan cerradas como es la Grand-Am llegar a un circuito como el de Connecticut el pasado fin de semana depara siempre carreras más amenas y abiertas si cabe. Antonio García volvió a brillar en el ratonero circuito Lime Rock Park mientras continúa el desarrollo del DP Coyote-Porsche de Spirit of Daytona. Desgraciadamente en carrera y al igual que otros tantísimos rivales, tuvo sus más y sus menos con los toques de chapa que el retorcido y corto Lime Rock tanto propicia. Aún así terminó octavo en carrera.
Pero Antonio García brilló sobremanera ya que por más cosas que le pasaban, se diría que nada a fin de cuentas ha estropeado su fin de semana. Los entrenamientos los dominó con mano de hierro, la pole se le escapó por 37 milésimas, y por si era poco un desfase antirreglamentario de 2 mm de separación en el alerón trasero significaba salir en última posición en carrera. A pesar de ello, tras 45 minutos de carrera rodaba en cuarta plaza, llegando a liderar la carrera y abriendo hueco. Casi si alcanzó a doblar al por entonces séptimo en carrera Brumos Porsche, equipo con el que ganara el año pasado las 24 Horas de Daytona. Así durante treinta vueltas.








