
Ya lo dijimos, en Macau, lo de menos, era ver quien ganaba las carreras. Lo realmente importante era si Yvan Muller era capaz de gestinar su amplia ventaja y alzarse con el título. Dicho y hecho. Tras los entrenamientos sólo un milagro podría arrebatarle el título a Muller, pero el francés ya conoce que a veces los milagros se poducen y te pueden quitar un título cuando ya lo estas tocando.
En la primera carrera, Alain Menu hizo valer su pole position. Por detrás Andy Priaulx con ganas de finalizar bien la temporada, Yvan Muller cuya lucha era otra y Rickard Rydell. El sueco buscaba alzarse con la tercera posición en el campeonato pero problemas mecánicos le apartaron de la lucha. Menu, con vía libre, hizo que la primera carrera no tuviera demasiada historia. Priaulx mantenía su segunda plaza mientras que Muller controlaba a Augusto Farfus y Robert Huff. La tercera posición era más que suficiente para que el francés se convirtiera matemáticamente en campeón.















