
En el Jarama se iba a decidir el Campeonato de Europa de Camiones. Por delante cuatro carreras. David Vrsécky y Antonio Albacete se jugaban el título. El segundo para el checo, el tercero para el español. Pero por desgracia para los aficionados, el campeonato se decidió mucho antes de lo esperado.
En la primera carrera del sábado, los dos Buggyra partían en las dos primeras posiciónes de la parrilla. Por detrás, Albacete tenía que jugar sus bazas. El Jarama es el “patio de su casa” y eso debía inclinar la balanza a su favor. Pero con lo que no contaba el piloto madrileño era con las “malas artes” de Markus Bösiger.









