
Fin de semana de sorpresas en el retorno de la competición tras 50 años al circuito de Marrakech. El nuevo sistema de lastres aparecía en escena, y en las largas rectas del trazado urbano marroquí se tenía que ver si continuaba el guión establecido o si se verían las esperadas reacciones del resto de la parrilla. Y así ha sido.
SEAT ha seguido sumando podios en ambas carreras. La sorpresa con mayúsculas ha sido que BMW no ha reaccionado como se esperaba. En su lugar los Chevrolet Cruze de Robert Huff y Nicola Larini se han llevado la victoria de sendas carreras. Han dado la campanada en el que será uno de los circuitos más rápidos del calendario, con pole y la victoria de las dos mangas. Terminaron el fin de semana con sobrados motivos para estar exultantes de alegría.









