
Al comenzar la temporada, como ya ocurriera en las últimas, para buscar un favorito al título del DTM había que buscar entre los cuatro pilotos oficiales de Audi y los cuatro de Mercedes. Tom Kristensen, Martin Tomzcyk, Mattias Ekström y Timo Scheider del lado de los de Ingolstadt y Paul Di Resta, Gary Paffett, Bruno Spengles y Ralf Schumacher por los de Stuttgart. Pero una vez comenzada la temporada rápidamente vimos que el título iba a ser cosa de dos. El vigente campeón, Timo Scheider, y el campeón de 2005, Gary Paffet, se repartirían el liderato desde la segunda carrera, puesto que ya no dejarían hasta concluir el campeonato.
A esta pareja se le sumaría el bicampeón Mattias Ekström a mediados de temporada. Los buenos resultados del sueco, 5 podios consecutivos, le permitieron meterse en la lucha por su tercer entorchado. Pero en esos momentos Timo Scheider ya había cogido la directa. Dos victorias y dos segundos puestos en cuatro carreras le catapultaron hacia un liderato muy sólido que realmente no se vio amenazado hasta la carrera de Dijon.









