Todavía sin conocer quién será el nuevo suministrador de neumáticos, tras el abandono de Bridgestone, las escuderías empiezan a preocuparse sobre el comportamiento de las gomas y los compuestos que se utilizaran la próxima temporada. Uno de ellos, y además de los más representativos, es Ross Brawn. El jefe de Mercedes GP quiere realizar un test al final de verano o principios de invierno para probar los neumáticos.
Para ello el británico apela a un pacto entre la FIA y la FOTA con el que todos los equipos de la actual parrilla podrían probar dichos neumáticos. En cuanto al suministrado elegido, todavía sigue en el aire después de que Pirelli pareciera la mejor situada y tras el movimiento de Michelin que terminó convenciendo a gran parte de las escuderías y aplazando un poco más la decisión definitiva.















