
Es algo que no es noticia, y hasta previsible salvo catástrofe: en la American Le Mans Series, el terreno de los prototipos sigue siendo coto privado de Acura. Ya sea en LMP1 con el Acura ARX-02a, como en LMP2 con el ARX-01b, que en su día ya se mostraba muy competitivo. Y en Mid-Ohio lo han vuelto a demostrar.
Gil de Ferran y Simon Pagenaud se llevaron la victoria en LMP1 para Ferran Motorsports, siendo segundo “el otro Acura”, el de Highcroft Racing con Scott Sharp y David Brabham. Peleándose entre ellos hasta los últimos 45 minutos, cuanto tras el último coche de seguridad de la carrera, el primero tomaba la delantera y sacaba unos valiosos 20 segundos de ventaja. ¿Qué mejor forma para completar el podio? Fácil, con otro Acura, el vencedor de LMP2.







