
La Formula 1 es una amiga cruel para muchos pilotos, grandes pilotos y grandes trabajadores en la sombra. Grandes personas, pero eso a la Formula 1 no le interesa. Mark Webber es uno de los grandes, y me atrevo a decir que será uno de los pilotos llamados a ser recordados como campeones morales.
Un campeón moral es aquél que no ha llegado a ser campeón del mundo pero que se lleva consigo una legión de admiradores que opinan que debería haberlo sido. Hay muchos en la historia de este deporte porque este es un deporte que no perdona una vacilación, que es duro en muchos sentidos, y lamentablemente es ingrato fuera de la pista.
Al terminar la carrera de Abu Dhabi nos centramos preferentemente en dos cosas: el título de Sebastian Vettel, y la desastrosa carrera de Ferrari con esa estrategia espantosa. Yo creo que debemos pararnos a analizar un poco la trayectoria de Mark Webber, para mi el campeón moral del 2010.











