Nuestro repaso semanal al papel que está haciendo el piloto catalán Oriol Servià en las IndyCar Series llega con un pelín de retraso esta semana, y con una sensación agridulce. La parte dulce de la carrera disputada en el óvalo de Nashville es que Uri lideró la prueba entre las vueltas 63 y 68 gracias a una estrategia alternativa al resto de contrincantes.
Por desgracia, predominaron las sensaciones agrias, y entre la falta de velocidad en su Dallara-Honda, el problema con una pistola en su segunda parada, y la detención definitiva de la carrera a 29 vueltas del final por la lluvia, cuando algunos pilotos que llevaba por delante tenían que parar otra vez, acabaron con una 16ª posición que le hace perder una plaza en la general, donde ahora es 11º.






