La llegada de la fábrica italiana de neumáticos supuso una revolución en la forma de entender las carreras de Fórmula 1. Los neumáticos blandos eran mucho más rápidos que los duros pero también se volatilizaban en tan solo unas vueltas y sus bajadas de rendimiento eran prácticamente impredecibles. A pesar de ello las escuderías han preferido desde hace unos cuantos Grandes Premios la utilización de dichos neumáticos en lugar de los duros.
Esto ha hecho que Pirelli haya pedido a la FIA un cambio de asignación de los neumáticos para la próxima temporada tras ver la poca utilización por parte de la mayoría de escuderías de los compuestos duros. Y es que según los datos de la marca suministradora, de los seis juegos de neumáticos duros que se entregan en cada Gran Premio, al menos uno de ellos queda sin utilizar por parte de todos los equipos.













