
Con el nuevo siglo, el Deutsche Tourenwagen Masters tomó el relevo de aquel DTM que murió de éxito a finales de los noventa. Aquel ya lejano año 2000, Mercedes-Benz, Opel y Audi (de la mano de Abt) fueron construyendo los pilares del nuevo campeonato. Los CLK, Astra y TT no fueron más que el primer paso. En 2004 la normativa cambió, pasando a utilizarse las berlinas que aún siguen vigentes. Los Audi A4 (ya oficiales), Opel Vectra (ausente desde 2006) y Mercedes-Benz C-Klasse tomaron el relevo y poco a poco el DTM fue creciendo.
Hoy en día, el DTM es el mayor campeonato de turismos del mundo (como siempre “turismos”), con permiso de la NASCAR y las V8 Supercars, y su popularidad en Alemania incluso llega a rivalizar con la todopoderosa Fórmula 1. por suerte para los aficionados, la repercusión del campeonato ya hace tiempo que cruzó las fronteras alemanas y a pesar de mantenerse aún como coto privado las marcas alemanas, la globalización es más que evidente con pilotos de toda Europa y citas en Holanda, Inglaterra, Austria y España.














