
La organización del GP de Bahrein ha preparado una gran fiesta para celebrar los 60 anos años de la Fórmula 1. En ella participarán todos los campeones del mundo (que están vivos) completando algunas vueltas sobre los monoplazas con los que consiguieron sus respectivos títulos. Hasta allí la idea es muy buena, y creo que todos disfrutaremos de ver a tantas estrellas juntas, rodando además en sus históricos coches.
Pero, cómo no, habrá ausencias. El primero en “desertar” fue Kimi Raikkonen, que de esta manera vuelve a anunciar a los cuatro vientos que pasa olímpicamente de la Fórmula 1 a la que considera aburrida. La excusa “oficial” es que se encontrará realizando unas pruebas con su coche de WRC. A Kimi se le ha sumado Nelson Piquet (Padre ¿es necesario aclararlo?). La organización no ha dado una explicación oficial, pero ha anunciado que el Brabham BT52B será pilotado por Riccardo Patrese, su compañero de equipo en 1983.






