
Algunos campeonatos todavía no han empezado y el Mundial de Rallyes ya se planta en su tercera prueba. En esta ocasión pasamos del frio del Rally de Suecia al calor, la tierra y el polvo del Rally de México. Una prueba que ha tenido denominador común durante sus últimas ediciones al contar con Sébastien Loeb como vencedor en todas ellas.
La prueba, que siempre ha estado caracterizada por unos recorridos que combinan recorridos técnicos con otras zonas de alta velocidad y cambios rasantes, continúa con esta ideología. De nuevo el polvo en suspensión, la altitud de los tramos y los pinchazos (la temporada pasada estuvo marcada por la fragilidad de los neumáticos Michelin) volverán a definir el transcurso de la prueba.















