La carrera nocturna de la PEAK Antifreeze & Motor Oil 300 fue disputadísima y espectacular. Una carrera rodando todos muy juntos, con múltiples pasadas, luchas con hasta cuatro monoplazas en batería y tampoco con muchos períodos de bandera amarilla. La victoria en el Chicagoland Speedway ha sido para Ryan Briscoe, y con un photo finish de los que hay que ver, pues entró tan sólo media pulgada por delante de Scott Dixon.
El tercer puesto fue para Mario Moraes, que fue poco a poco remontando y aprovechando bien el juego de las paradas en boxes con los dos períodos de bandera amarilla más importantes de la carrera: el accidente de Hideki Mutoh (mala suerte para el japonés tras varios resultados muy buenos) y el de Helio Castroneves. Oriol Serviá de nuevo dejó huella, con un estupendo séptimo puesto, por detrás de Ed Carpenter (sexto) y de su compañero de equipo, Graham Rahal (quinto).







