
Perder un titulo Mundial en el último rally de la temporada y por solo un punto puede dar que pensar. Sobre todo cuando haces un repaso de la temporada y realizas un lista con los momentos donde podías haber remediado ese fatal desenlace. En esta ocasión buena parte de esos momentos han sido propiciados por su propio compañero de equipo.
El primero de los que me viene a la mente es el Rally de Cerdeña. Allí tras la penalización de Loeb, Ford se quedó con las dos primeras posiciones. La victoria final terminaba en manos de Jari-Matti Latvala, mientras que los responsables de M-Sport celebraban con alegría el doblete de su equipo. En aquellos momentos no sabían todavía como iba a terminar el campeonato.






