El piloto checo de Skoda ha salido a este rally con dos objetivos claros en el horizonte. El primero, ganar delante de sus compatriotas y con una marca de casa, lo que se traduciría en el cenit de todo orgullo patrio. Segundo y más importante, arrebatarle al primera posición en la clasificación del campeonato a Kris Meeke que le aventaja en estos momentos en tan solo cinco puntos.
La superespecial de ayer al contrario que en el resto del rally nos dejó ya las primeras sensaciones de dominio por parte de los dos Fabias oficiales. Hanninen conseguía ser el más rápido en el pequeño recorrido urbano y su compañero Kopecky lo secundaba a poco más de un segundo. Sin embargo algunos de los nombre importante como podían ser Novikov, Mikkelsen o Wilks comenzaban a quedarse atrás después de lo que parecía un tramo sin apenas complejidad.






