
Eso es a lo que ha llegado el Mundial de Rallyes. Si no tienes un buen equipo oficial detrás o un maletín lleno de billetes no podrás conseguir una buena montura, y aun así eso no te asegura la victoria. Algo parecido le ocurre a Petter Solberg. El noruego tiene uno de los requisitos, nadie le puede negar su impresionante rapidez, pero le falta un presupuesto abultado.
Claro que podemos correr más, pero en algunos tramos pierdo tiempo porque me tengo que controlar y pensar en mi coche.
Y es que ahora mismo Petter se tiene que estar acordando de las ofertas rechazadas durante la pasada pretemporada que le acercaban a alguno de los asientos oficiales disponibles. Sin embargo el Campeón de 2003 prefirió la libertad de su propio equipo y ahora empieza a notar las consecuencias.











