Durante los últimos años me he ido poco a poco aficionando al Rallycross, y sobre todo al Campeonato Europeo. Cuando vas conociendo a los pilotos, en su mayoría escandinavos, y el sistema de circuitos y competición te das cuenta de que la categoría reúne la espectacularidad de los rallyes, unido a la lucha en pista que puedes ver en el mundo de los circuitos. Obviamente cada carrera se convierte en toda una batalla al sprint por ver quién queda primero en cada manga.
En este terreno, un piloto noruego se está mostrando intratable durante los últimos tres años. Sverre Isacshen, que no representa a ese prototipo de piloto fibroso y que se machaca en el gimnasio, ha vuelto a imponerse a los mandos de su Ford Focus, en un año que le ha tocado pelear contra nuevas estrellas del campeonato como Liam Doran, Timur Timerzyanov o Tanner Foust.











