
No, la foto de portada no es la de un Red Bull RB6, es un Williams FW14B. ¿Y qué tienen ambos en común? Muy fácil, el mismo padre: Adrian Newey. A sus 32 años, y tras varios años en la Fórmula 1 en equipos muy modestos, Newey recaló en Williams F1. Por aquel entonces ya era considerado uno de los mejores diseñadores de la parrilla y tras ser despedido de March-Leyton House, Patrick Head no tardó mucho en hacerse con sus servicios. Con más dinero, Adrian Newey podría dar rienda suelta a su imaginación.
Los resultados no tardaron en llegar, el FW14 de 1991 fue uno de los monoplazas más rápidos de aquella temporada, pero sus problemas de fragilidad impidieron a Nigel Mansell luchar por el título. Os va sonando. McLaren y el talento de Ayrton Senna consiguieron el campeonato en aquel año. Aún así, el Williams FW14 terminó la temporada con siete victorias y el subcampeonato tanto en el campeontao de pilotos como en el de constructores.







