El estadounidense tiene planeado este fin de año pasar a la historia como el piloto más loco con un salto que supere el de su compañero y amigo de Subaru, Ken Block. Para todo este tipo de cosas esta claro que se debe de entrenar ya que la física no perdona y cualquier error ese día puede producir una catástrofe.
Desde luego el primer intento, con una rampa más corta que el objetivo, es perfecto pero ya nos dejaba entrever la dificultad que contraía este nuevo reto para el piloto patrocinado por Red Bull. Sin embargo el segundo acababa con el Subaru Impreza de Pastrana prácticamente siniestro total.






