
Todos sabemos que Bernie Ecclestone ya tiene una edad, aún así como si hubiera hecho un pacto con el diablo, el británico sigue gobernando con mano de hierro cada detalle dentro de la Fórmula 1. Pero en los últimos tiempos no gana para disgustos. Su compañero de viaje en la máxima categoría, la FIA, se ha puesto como objetivo que sea la Fórmula 1 la que de ejemplo con el tema de la ecología.
Primero llegó el downsizing, sangría que finalmente fue menor al disminuir tan sólo a los V6, Ecclestone era uno de los principales opositores, y después ha sido el resto de reglamentación técnica propuesta para 2014, en el que, además de un KERS potenciado, se incluye un motor eléctrico con el que los monoplazas tendrán que circular por el pit-lane.














