
Reconozco que la actual temporada del WTCC, o Mundial de Turismos, está siendo, al menos para mi, una de las menos interesantes desde su nacimiento. Ver una y otra vez ganar a los Chevrolet hace que el campeonato pierda emoción. Algo que ya intuíamos tras ver como únicamente la marca norteamericana se mantenía con una estructura oficial. Pero eso es harína de otro costal.
El pasado fin de semana, el WTCC llegaba por primera vez al circuito de Suzuka y lo hacía perdiendo parte de su encanto ya que tan sólo visitaba el trazado corto, mucho menos divertido que el circuito que visita el Mundial de Fórmula 1. Allí, ya contamos que Alain Menu se hacía con la pole, una más para Chevrolet. El suizo hacía buena la posición de privilegio para ganar la primera carrera, justo por delante de Yvan Muller por delante de su compañero Robert Huff y el SEAT de Michel Nykjaer, primero en el Trofeo de Independientes.







