La lluvia hizo de las suyas durante este fin de semana en la Republica Checa. Su estrechos tramos rodeados de vegetación y el resbaladizo asfalto puso en apuros a todos los pilotos del IRC llevando a alguno incluso a hacer alguna que otra excursión por el exterior de la pista. A pesar de ello los Skoda volvieron a demostrar su superioridad colocando a los Fabia Evo2 en las posiciones más altas.
Ante esto poco pudieron hacer Kris Meeke y el otro Peugeot destacado, de Bouffier. Al primero los problemas con el acelerador le acosaron durante todo el fin de semana, mientras que el francés tenía la victoria en la mano cuando se salía de carretera dañando la suspensión delantera. Andreas Mikkelsen, siempre muy espectacular a los mandos de su Ford Fiesta S2000 tampoco tuvo mucha suerte y terminaba quinto, justo detrás de Meeke.







