
Ayer era el consejero de economía de Cataluña, Andreu Mas-Colell, el que dejaba entrever que el futuro del Circuit de Catalunya pasaba por bajarse del tren de la Fórmula 1. El dinero invertido en los derechos, que no se paga ni de lejos con los ingresos, es demasiado elevado para la situación económica que pasa nuestro país. A partir de ahora, despilfarros los justos.
Pero el consejero no ha tardado en recibir contestación (es más fue unos minutos después en el mismo programa radiofónico de RAC1). El director del Circuit de Catalunya, Salvador Serviá, ha afirmado que la celebración del Gran Premio de España no es cara para Cataluña. La razón principal esgrimida por Serviá es el importante impacto mediático que aporta la carrera:
Lo que es caro es que tenemos un impacto de 130 millones de euros y prescindir de la F1 es caro para el país







