
La Fuji GT 300km. celebrada en el Fuji Speedway marcaba el final de una temporada que ha tenido en el estreno del nuevo Nissan GT-R uno de sus puntos calientes. El GT-R ha demostrado desde el principio que es un coche ganador y en Fuji no puedo ser menos. En esta ocasión la victoria cayó, por segunda vez en esta temporada, en manos del Calsonic Impul GT-R de Tsugio Matsuda y Sebastien Philippe.
La victoria se labró en una maniobra táctica arriesgada. La lluvia, que hacía acto de presencia a pocos minutos de comenzar la carrera, cambiaba la estrategia de muchos que decidían ir a lo seguro montando neumáticos de agua. Otros, como Matsuda, se la jugaban a una lluvia pasajera. Dicho y hecho. El agua cesó y el GT-R, que partía desde la décimosegunda posición, veía como sus rivales tenían que entrar en boxes a cambiar neumáticos. Séptima victoria del año, de nueve posibles, para un GT-R. Un record para este campeonato.










