Una semana antes de llegar al superspeedway de Talladega, el momento álgido de The Chase 2009, la NASCAR llegaba a su antagónico, Martinsville. El short track de poco más de 800 metros parece sacado del mundo de los karts, no me canso de decirlo. En él, Jeff Gordon y Jimmie Johnson se siente muy comodis y sus victorias hablan por si mismas.
En su segunda visita al trazado este año, a finales de marzo ya fue territorio del #48 , Johnson comenzó en las posiciones de cabeza, muy al contrario de lo que había hecho en semanas anteriores. Ryan Newman desde la pole era el primero en dominar la carrera pero pronto dejaría la posición de privilegio. Quien comenzó pronto a aparecer en la punta fue Denny Hamlin. El piloto de Joe Gibbs no está teniendo una buena temporada, aun así cuando se le ve en cabeza es una clara opción a la victoria.







