
En los últimos días, Bernie Ecclestone, “dueño” y señor de la Fórmula 1, y Jean Todt, Presidente de la FIA, se han enzarzado en una guerra dialéctica que parece tener como único motivo ver quien manda más dentro de la Fórmula 1. Para uno es su juguete, pero para la FIA es el máximo exponente y por ello no quiere que se vaya de su mano.
Bernie Ecclestone no quiere ni oir hablar de Formula 1 con pequeños motores y se declara anti, anti, anti. El mayor miedo de Ecclestone es que los nuevos motores roben a la Fórmula 1 una de sus esencias, su sonido único. Por su parte, Jean Todt justificó la llegada de los nuevos motores de cuatro cilindros y turbo a la Fórmula 1 como un ejemplo de que la Fórmula 1 es evolución, y el cambio que se introducirá en 2013 lo es. Además la presencia de las nuevas tecnologías es un giro hacia un campeonato mucho más ecológico.














