La prueba checa siempre es un espectáculo. La atmosfera que la rodea, con los espectáculos, las exposiciones de coches clásicos, sus animadoras y el asfalto viejo y desgastado que cubre prácticamente todo el recorrido son sus señas de identidad. Eso y el dominio de Skoda que de nuevo ha vuelto a demostrar su poderío con un triplete que seguro ha desencadenado una nueva pataleta en el seno de PSA y en concreto de Olivier Quesnel.
En una prueba tan estrecha y con tan mal piso lo más habitual es que los pilotos cometan errores. Algunos se quedaron en una simple salida, como podéis ver las numerosas excursiones a la cuneta de los videos, pero otras llegaron a ser más fuertes. Es el caso del accidente sufrido por Luca Betti durante el shakedown que a punto estuvo de dejarlo fuera de la competición.











