
En la tarde noche de ayer, el estadio Vicente Calderón fue el escenario del Stadium Race. La Race of Champions al estilo español tuvo buena acogida entre el público. Es difícil llenar un estadio como el del Atlético de Madrid (55.000 asientos), pero aún así las 15-20 mil personas que se dieron cita, pusieron la nota de color al evento.
Si pasamos rápidamente por lo menos importante, las actuaciones de Chris Pfeiffer, Ander Vilariño y su vehículo de las Racecar Series, los drifters, o los chicos de las Copa Suzuki Swift pusieron su parte e hicieron que los intervalos fuesen más llevaderos. Pero lo que realmente todos queríamos ver era como los grandes pilotos se median con los Silver Car S2. Pequeños prototipos de 185 CV y 450 kilogramos de peso.










