
El escándalo del mundial nos lo han servido en bandeja de plata para que estemos entretenidos entre carrera y carrera. Con la gran incógnita de lo que pasará el próximo jueves se puede llegar a pensar que la FIA sancionará de manera ejemplar a Mclaren con lo que el mundial 2007 se quedará totalmente cojo y será recordado como el mundial que uno ganó porque echaron a otro. Pero de momento esto no son más que conjeturas.
Lo que si que parece más probable es que el jueves Ron Dennis tratará de dividir la atención en tantos frentes como le sea posible para que no sólo todas las miradas se centren en Mclaren. Todo parece indicar que Dennis tratará de morir matando y de arrastrar a todo el que pueda en su caída. El inglés prepara un par de informes de cara a su comparecencia el jueves en los que lanzará acusaciones contra Ferrari y Renault. De hecho, este fin de semana, durante el Gran Premio de Italia, Flavio Briatore visitó a Dennis en el Motorhome de Mclaren para tratar de que Dennis no descargue su ira y venganza contra la escudería francesa.

Cuando parecía que ya se le había dado carpetazo al escándalo de espionaje que ha sacudido la Fórmula Uno durante las últimas semanas, la





