
Reconozco que no veo más allá de ese verde British Racing Green y de ese amarillo. Los colores de la mítica Lotus renacen, aunque no de mano de los británicos. Para que este “milagro” ocurra hemos tenido que esperar a que Lotus fuese comprado por el fabricante malasio Proton y que Tony Fernandes tuviera la maravillosa idea de renacer al fénix.
Pero más allá de la historia épica, más alla de los colores nos encontramos un Toyota TF109, como ya vimos cuando fue cazado. Aunque sea aparentemente. La mano de Mike Gascoyne, ex-Jordan, ex-Renault, ex-Toyota y ex-Force India, tiene la culpa. El Lotus T127, que sigue la numeración Lotus, tiene su rasgo principal en los tirantes que sujetan el alerón delantero, estilo morsa, y que ya sabemos de donde surge la inspiración.






