
Tras el esperanzador debut del TDI en el circuito de Anderstrop, este fin de semana, en Oschersleben, el Seat Leon TDI ha pasado definitivamente a la historia, siendo el primer vehículo diesel que vence en el Mundial de Turismos. Y el responsable de todo esto, o al menos el que pasará a los libros de historia, ha sido el francés Yvan Muller, que saliendo desde la segunda posición de la parrilla ha llevado a su Leon TDI a ganar la carrera por delante del Leon gasolina de Gabrielle Tarquini. Más simbólico imposible.
Ya se intuía en la carrera de debut de este TDI, que los casi 40 kg extras de peso que supone el motor diesel no iban a ser un hándicap importante, y este extremo ha quedado demostrado en la primera manga de la cita alemana, donde el SEAT de Muller ha sido superior al León gasolina, a los Alfa Romeo y a los poderosos BMW. El protagonista no cabía en el mono de felicidad.











