
Estuve rumiando ayer una interesantísima reflexión de Maurice Hamilton, columnista de GrandPrix.com, al respecto de si los test de pretemporada merecen tanta conversación, tanta atención y tanto análisis por parte tanto de la prensa especializada como del resto de prensa y, también, por el público. Es muy interesante leer la columna de este hombre y pensar un rato sobre el tema: ¿de verdad tiene tanto interés? ¿Tenemos la capacidad de ver alguna clave o simplemente los coches están ahí, a la vista, dando vueltas al circuito?
Incluso ayer, después de comentar lo que dio de si la tarde en Jerez (hoy y mañana también me haré cargo), me preguntaban por qué (si los tiempos no son importantes), Mark Webber había marcado el mejor tiempo. La respuesta que di era demasiado obvia, pero es que realmente, el mejor tiempo lo marca el piloto que hace la vuelta más rápido… sin más porqués. Los test de pretemporada son el mejor caldo de cultivo para la elaboración de teorías de la conspiración, para que algunos puedan vender su humo antes de que empiece lo realmente importante, que son las carreras, y para, sencillamente, cubrir un espacio informativo en el que siendo realistas, lo mejor que podemos hacer es dar los tiempos y comentar someramente a qué dicen las escuderías que se han dedicado.













