Este fin de semana tuvimos una de esas carreras locas a las que nos tiene acostumbrados las Indycar Series. En esta ocasión el trazado urbano de Toronto permitió al equipo Ganassi conseguir un doblete. Un uno dos que encabezó Dario Franchitti que conseguía su primera victoria en el asfalto canadiense y al que custodiaba Scott Dixon con su segunda plaza final.
Sin embargo la carrera no estuvo únicamente marcada por el dominio de la dupla de Ganassi. Los accidentes y los toques fueron los verdaderos protagonistas en una prueba en la que muy pocos participantes lograron escapar a la mala suerte. Entre las maniobras más polémicas se encuentra la que protagonizó el vencedor final de la prueba al chocar con Will Power, que finalmente tenía que abandonar la competición.








