La séptima cita de la animada V8 Supercars australiana era la Dunlop Townsville 400. Los turismos de competición más potentes del planeta volvían a darse cita en un trazado urbano, esta vez el de Townsville en la región de Queensland. Un trazado corto de 2,87 km que obliga a rodar a un ritmo no muy rápido pero sí animado. Algo así como si Adelaida tuvieran 1 km menos de longitud más o menos. Con muchas curvas en las que el tremendo par motor de estos monstruos pone en jaque a los pilotos.
El vigente campeón y actual líder de la clasificación Jamie Whincup vencía la primera carrera, por lo que sigue afianzando su posición, sin prisa pero sin pausa. La segunda de las dos carreras a 72 vueltas la ganó James Courtney del Jim Beam Racing que estrena el casillero de victorias en lo que vamos de año por lo que podemos decir que el fin de semana se ha cerrado con doblete de Ford. Aunque da gusto ver que los Holden siguen en la línea y apretando tras un comienzo de temporada de la marca aussie algo titubeante en resultados.






