
Podría decirlo más claro y breve aún: a la Fórmula 1 tal cual hoy la conocemos cambiará de cabo a rabo. Y ha sido a través de una de esas oportunidades que se te presentan de sorpresa lo que me permite haceros llegar a través de Racingpasión lo que se está cociendo para la Fórmula 1 a partir de 2013: los monoplazas recibirán un cambio aerodinámico radical, se abrirá de nuevo el paso al empleo de nuevas y avanzadas tecnologías y lo más importante: se está preparando la llegada de las mecánicas híbridas y los motores turbodiésel.
Según mi muy agradecida fuente, que mantendrá su anonimato por razones obvias, Jean Todt y la FIA tienen las manos atadas hasta 2012, año en el que del actual Pacto de la Concordia caduca. Y hasta entonces todavía colea las medidas adoptadas y ya en marcha por Max Mosley antes de su retirada de la presidencia del máximo organismo. Pero el pequeño Todt tiene ya muy avanzados los estudios y acuerdos para volver a relanzar la Fórmula 1 como la cúspide de la alta tecnología sobre cuatro ruedas. Eso sí, el gran desafío comenta que será lograr los cambios sin que ello provoque que se disparaten los presupuestos de los equipos, algo que están vigilando muy mucho trabajando codo con codo con la FOTA.






