
Para la jornada del domingo los organizadores habían decidido que entre los pilotos se dejara tres minutos de diferencia en la salida, sobre todo por los problemas ocurridos ayer entre Petter Solberg y Mikko Hirvonen. El polvo era uno de los grandes problemas de la jornada además de las rocas que podían provocar aun más pinchazos de los de ayer.
Los mejores tiempos eran para Atkinson que tras reincorporarse por medio del Super-rally no tenía nada que perder y atacaba desde el primer kilómetro. El australiano se tendría que retirar poco más allá cuando comenzó a sufrir problemas de suspensión. Para entonces Latvala ya se había puesto el mono de trabajo y comenzaba a marcar el ritmo, lastima de los problemas que había sufrido los días anteriores.







